La fama de Bob se extendió por todo el mundo. El salto fue
su catapulta a su salto a la fama. Recibió muchas entrevistas en su vida, pero
una de las más notables fue la que le realizó el periodista español Miguel
Vidal días después de coronarse como campeón olímpico.
En el texto, Vidal realiza un perfil describiendo al detalle
cómo Beamon llegó a la gloria. Realiza un repaso desde su infancia, hasta el
momento más importante de su carrera. Sin embargo, la entrevista nos muestra a
un Bob reverente, ganado por la fama, la gloria.
Para muestra informativa, su trabajo se nutre de espacios
con los que construye escenas que nos dan un panorama dentro de este personaje.
La entrevista termina con un Bob cargado de elogios y nos da un punto de
partida para encontrar su decrecimiento en su lucha por superarse a sí mismo.
Algo que nunca perdió Beamon, fue el juego limpio que lo caracterizaba.
Lo logrado en 1968 le dio más popularidad que plata. Luego de su triste paso por un equipo de baloncesto, Bob Beamon siguió ligado al atletismo entrenando adolescentes para el salto triple.
Además, se dedicó a los negocios, rematando y subastando fincas enormes en los Estados Unidos. Tras ello participó en la película “The Golden Girl”. En 1980 viajó a España para recibir el “As de Oro”.
Le gustó tanto el país europeo que se quedó viviendo e incluso postuló para entrenar a las jóvenes promesas, pero nadie lo contrató, ya que el norteamericano pedía mucho por sus servicios.
“Es una persona bastante pensativa, bromista pero no frívolo. Afirma que el dinero no es lo más importante. Ha estado casado en tres ocasiones y tiene una hija de su tercer matrimonio”, así lo describe la prensa estadounidense.
Hoy en día es director de un complejo deportivo en Miami y también colabora con varias multinacionales hablando del atletismo.
Estar en unos Juegos Olímpicos no es poca cosa. Sin duda cualquiera quisiera estar en ellos, ya que te codeas con las máximas estrellas del deporte mundial y puedes pasar del anonimato a la fama, claro, siempre y cuando logres entrar en el podio final.
FOTO: Internet
Ese es el caso de Bob Beamon, el atleta estadounidense no era conocido por nadie en su país. Por lo que ganar la presea dorada lo llevó a la fama y lo más importante fue que lo colocó en la historia de los Juegos Olímpicos. Allí con los más ‘bravos’.
La publicación especial para Juegos Olímpicos de la revista Men's Health, destacó los que serían los 20 Grandes Momentos Olímpicos de la historia y aquí se los mostramos:
Narración del salto por la televisión de Estados Unidos.
VIDEO: Youtube
1.- JIM THORPE ASOMBRA AL MUNDO (ATLETA) - ESTOCOLMO 1912
2.- JESSE OWENS RESQUEBRAJA LA TEORIA ARIA (ATLETA) - BERLIN 1936
3.- EMIL ZATOPEK, LA LOCOMOTORA CHECA (FONDISTA) - HELSINKI 1952
4.- BIKILA EL ETÍOPE DESCALZO (ATLETA) - ROMA 1960
5.- EL GRAN SALTO DE BOB BEAMON (ATLETA) - MEXICO 1968
6.- EL BATACAZO DE MUNICH, URS 51-50 USA (BASQUET) - MUNICH 1972
7.- LAS SIETE DORADAS DE MARK SPITZ (NADADOR) - MUNICH 1972
8.- NADIA, POR SIEMPRE NADIA (GIMNASTA) - MONTREAL 1976
9.- EL ORO SUFRIDO DE SHUN FUJIMOTO (GIMNASTA) - MONTREAL 1976
10.- CARL LEWIS SE TOMÓ LOS ANGELES (ATLETA) - LOS ANGELES 1984
11.- EL GOLPE DE GREG LOUGANIS (NADADOR) - SEUL 1988
12.- EL AUTÉNTICO "DREAM TEAM" (BASQUET) - BARCELONA 1992
13.- EL HEROICO ESFUERZO DE DEREK REDMOND (ATLETA) - BARCELONA 1992
14.- KERRI STRUG (GIMNASTA) - ATLANTA 1996
15.- MICHAEL JOHNSON VELOCISTA SUPER HUMANO (ATLETA) - ATLANTA 1996
16.- STEVE REDGRAVE REMA HASTA LA VICTORIA (REMO) - SYDNEY 2000
17.- EL FANTÁSTICO FINAL DE MOUSSAMBANI (NADADOR) - SYDNEY 2000
18.- MILAGRO EN EL TAPIZ DE LUCHA (LUCHA LIBRE) - SYDNEY 2000
19.- EL ELECTRIZANTE USAIN BOLT (ATLETA) - BEIJING 2008
20.- LAS OCHO DE MICHAEL PHELPS (NADADOR) - BEIJING 2008
A pesar de solo tener pocas cosas logradas, Beamon sabe que no valen poca cosa. Por ello y por el éxito conseguido, destacaremos sus mejores tres logros como atleta profesional.
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Palmarés:
1) Récorddel mundo en salto de longitud con 8,90 m. Esto fue conseguido
el 18.10.68. Pasaron 23 años sin ser superado.
2) Medalla de oro en los Juegos Olímpicos de México 68 en
salto de longitud.
3) Campeón de Estados Unidos en salto de longitud en
1968.
El espectacular salto de Beamon duró 23 años. Ya que Carl Lewis, el saltador más dotado de la historia del atletismo, estuvo cerca de romper el récord en más de una oportunidad. Se acercó varias veces, pero siempre se le resistió.
Tuvo que aparecer en 1991 Mike Powell, en un pista muy rapidísima como la de Tokio, para batir el mítico registro saltando 8.95. Eso sí, por Juegos Olímpicos el récord del atleta americano aún no fue superado.
Sin duda que la altitud de la capital mexicana (2.240 m) y por otro, el viento favorable, en el límite de lo permitido, de 2 m/s, fueron los detalles fundamentales para que Beamon consiga la presea dorada. Tuvo suerte, pero de campeón.
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“En un principio pensé que había saltado 8,50 metros, pero cuando me di la vuelta mi compañero me dijo que el salto fue increíble”, precisó Beamon.
El atleta americano no solo ganó dinero, fans y más por haber ganado la medalla de oro en México 1968. Sino también consiguió una serie de reconocimientos, libros, películas, entre otras cosas. Entérate de todo aquí.
El sueño de todo atleta es brillar en un Juego Olímpico. Bob Beamon lo logró en 1968 al registrar el salto más largo que cualquier ser humano había hecho hasta ese momento. Pero, lograr esta marca le cambió la vida al deportista, ya que su humildad se convirtió en soberbia. “Me miro en el espejo todos los días y me digo que soy mortal”, comentó en alguna oportunidad.
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A pesar que su marca fue superada por Mike Powell en 1991, Bob fue el rey durante muchos años. Hasta ese momento, ningún deportista se había colocó los resortes que usó para dar ese magnífico salto. Hasta la actualidad, es recordado por su hazaña y vive en el paseo de la fama olímpica con sus 8.90.
En algún momento, Bob dijo: “A lo mejor se tardan cien años en batir mi récord olímpico” y fue cierto. Durante más de 40 años se quedó con la corona del aire y su vuelo fue tan increíble que ni el mismo puedo superarlo en algún momento. Su retiro llegó muy temprano, a los veinticuatro años. Alegó que ya no tenía motivación para seguir, pero, en realidad, fue la frustración de no ser mejor que sí mismo lo que lo llevó a tomar esta decisión.
Los mitos sexuales tienen tanto fundamento como un rumor. Además muestran la poca y falsa información que tienen nuestra sociedad acerca del sexo. Ya que la constante información que hay hoy en día y los cambios culturales han hecho que pase de ser un mito a una realidad.
Ya queda en los científicos determinar si tener relaciones es bueno o no para un deportista antes de una competencia. Eso sí, Bob Beamon desmintió el mito de que no hace bien, luego de romper el récord y ganar el oro en salto largo en los Juegos Olímpicos de México 1968, tras haber tenido relaciones.
El atleta norteamericano mantuvo relaciones sexuales con una de sus compatriotas deportistas, luego de esconderse en una de las habitaciones sin que su entrenador y los delegados de Estados Unidos sepan. Al final, la marca tuvo una vigencia de 23 años y el secreto casi el mismo.
Un 18 de octubre de 1968, sucedió uno de los hechos más sorprendentes de la historia de los Juegos Olímpicos. Bob Beamon destrozó en pedacitos el récord mundial de salto de longitud: llegó a los 8 metros y 90 centímetros, una marca extraterrestre que estuvo vigente 23 años.
El atleta no empezó bien su participación. Sus dos primeros saltos fueron anulados, por lo que la medalla peligraba. El reloj marcaba las 3 y 45 de la tarde y Beamon empezaba a correr hacía el sueño. Tras diecinueve zancadas, se elevó en el aire volando más allá de lo pensado.
Un video diferente. Los 4 ángulos del salto de Beamon.
Fuente: Youtube
Las herramientas para la medida de la marca no estaban preparadas para semejante salto. Por ello, los jueces tuvieron que echar mano de una cinta métrica metálica. Fueron minutos y segundos de incertidumbre, hasta que se dio a conocer la impactante marca de 8.90. Nadie podía creerlo, ni el propio Beamon. Era medalla de oro para Estados Unidos.
En los siguientes años, nadie pudo acercarse a aquella marca. Ni siquiera el propio deportista estadounidense, que lo máximo que saltó posteriormente fue 8.22. El salto en México es recordado como una anomalía en la trayectoria de Beamon. Una hermosa anomalía.