Lo logrado en 1968 le dio más popularidad que plata. Luego de su triste paso por un equipo de baloncesto, Bob Beamon siguió ligado al atletismo entrenando adolescentes para el salto triple.
Además, se dedicó a los negocios, rematando y subastando fincas enormes en los Estados Unidos. Tras ello participó en la película “The Golden Girl”. En 1980 viajó a España para recibir el “As de Oro”.
Le gustó tanto el país europeo que se quedó viviendo e incluso postuló para entrenar a las jóvenes promesas, pero nadie lo contrató, ya que el norteamericano pedía mucho por sus servicios.
“Es una persona bastante pensativa, bromista pero no frívolo. Afirma que el dinero no es lo más importante. Ha estado casado en tres ocasiones y tiene una hija de su tercer matrimonio”, así lo describe la prensa estadounidense.
Hoy en día es director de un complejo deportivo en Miami y también colabora con varias multinacionales hablando del atletismo.
FOTO: Internet
_018.jpg)